Lo que somos en Cristo │Parte 2


¿Cómo es vencido el pecado y el viejo hombre?

«Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí;

y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.»

Gálatas 2:20

La forma del hombre para vencer el pecado es matar el pecado buscando vencerlo… La forma de Dios para vencer el pecado del hombre es por matar al pecador.

Muchos cristianos se lamentan por sus debilidades y piensan que si tan solo fuesen más fuertes espiritualmente todo iría bien, pero Dios nos libra del pecado mediante la muerte.

¿Pero cómo morimos? Ya que venimos al mundo por el nacimiento debemos salir mediante la muerte. Para que se acabe nuestra pecaminosidad, no existe otra forma, se tiene que acabar con nuestra vida. ¿Pero como morimos? Por supuesto no por suicidarnos. Tampoco por tratar de matar al “viejo hombre” (además que el “viejo hombre” ya está muerto si estamos en Cristo) sino por reconocer que Dios ya ha tratado con nosotros en Cristo, esto es lo que nos dice Pablo al respecto:

«¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús,

hemos sido bautizados en su muerte?» Romanos 6:3.

«sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él,

para que el cuerpo del pecado sea destruido,

a fin de que no sirvamos más al pecado.» Romanos 6:.6

La cruz termina con la primera creación, y de la muerte surge una nueva creación en Cristo: El nuevo hombre creado según Dios.

La Vida Cristiana se VIVE BIEN, cuando hay cuatro aspectos que se ejercitan:

1. SABER la revelación, de lo que CRISTO HA HECHO POR NOSOTROS: Esto determina nuestro VALOR y los principios de nuestra nueva vida..

2. CREER: (Vivir) Lo que Él nos ha revelado en nuestra vida: esto determina nuestra IDENTIDAD CON DIOS y nuestra VIDA DE FE.

3. PRESENTARNOS ante Dios, sabiendo que hemos sido consagrados (santificados) por la nueva Vida que Él ha puesto en nosotros: Esto es nuestro SERVICIO voluntario a Dios.

4. ANDAR EN EL ESPÍRITU: madurando en nuestro NUEVO ESPÍRITU y renovando NUESTRA MENTE, para ser cada vez más sensibles a su guía para vivir su Voluntad: Aquí esta nuestra MADUREZ.

Dios nos libera del dominio del pecado no fortaleciendo nuestro viejo hombre sino crucificándolo; no ayudándole a HACER ALGO sino quitándolo por completo de la escena de acción. No se trata en absoluto de un conocimiento intelectual, sino una apertura de los ojos del corazón (nuestro nuevo espíritu) PARA VER Y VIVIR LO QUE AHORA SOMOS, TENEMOS Y PODEMOS EN CRISTO. Amen

Continuará

Bendiciones, Ps. Julio H. Aquije.


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